Salte la navegación

 

 

 

 

Caminaba sin pensar en nada, hasta que recibió una llamada si numero en el celular. – Oi, que esperas para venir? Vas a venir no? Es el cumpleaños de mi abuelita y te queremos acá, si tu sabes que ella a pesar de no acordarse mucho de ti, te quiere y eso que solo te ha visto en una foto! –

Así que paro el primer taxi que se le cruzo, – A ver me lleva al teatro Segura,… si a la vueltita nomas,.. la verdad no sé muy bien la dirección, pero hay un parque, un cine o un teatro creo… Jirón Ica será no?.. lo que Ud. diga señor, simplemente lléveme y le diré donde me bajo, del costo no se preocupe, pero no se malee

Cuando llego a su destino, estaba lloviendo,  no a cantaros, pero llovía, como en las películas. Bajo y busco por ella, ahí estaba, peinada, perfumada, con un saco largo y zapatos en punta como a él le gustaban. Se le hizo un nudo en la garganta, que le diré, que pensara si me ve así, sin la corbata! Despeinado!, podre tomar su mano en el camino?, me dará el tiempo para intentar besarla mientras caminamos?, me dejara besarla?.. Que dilema, – pensaba – , que contrariedad, todos estos papeles de la oficina que traje y ni una bolsita para meternos!, que hago, que hago!!!… Se saludaron como de costumbre, y caminaron hacia la casa, una quinta de aquellas con la entrada color marrón claro, despintada por el tiempo, luego subieron por las escaleras de peldaños de madera gastados, pero resistentes al tiempo; se abrió la puerta y entro, entraron y el piso rechino a cada paso, con cada mirada, con cada suspiro.

Se sentó en la cocina, al lado de la mesa redonda,  junto a los bocaditos; las demás tías caminaban de un lado al otro, – Que te sirvo mijo?- dijo una muy apurada, – un café por favor-  replico rápido mientras la tía gordita se escapaba diciendo cosas que no podía entender. Las demás tías cuchicheaban entre ellas mientras lo miraban y la miraban a ella.. – Si oees un buen partido, pero esta chica.. yo no se!- .. oyó decir a una de ellas, la que vestía de negro, luto impecable. Pero poco a poco empezaron a llegar los invitados y se fue arrimando, arrimando hasta llegar a la sala, que ya estaba llena, de primos que no conocía, gente que reía, vecinos chismosos, y botellas de cerveza

Saludo tímidamente a todos, con la mano levantada, diciendo un “hola” general mientras ella, lo presentaba como su amigo que trabaja con ella en la oficina en Miraflores. Se volvió a sentar, acepto otro café y se quedó callado mientras la veía que corría de un lado al otro, llevando vasitos, bocaditos. Se animó a ayudarla y le dijo que no, que él era el invitado pero si podía arrimar la mesa para que entren más sillas sería perfecto.

La noche paso tranquila, digamos tranquila, comieron, bebieron y el seguía a un lado, esperándola, esperando que se dé un tiempo para conversar lo inconversable, lo que no se debe conversar en momentos como ese y que el insistía en decir. En fin, no tuvo la oportunidad, pero él estaba atento a cualquier descuido para acercársele para llamarla, para decirle que…

Foto, Foto!!! –  Dijo alguien, el tío Carlitos, saco la cámara y ordeno a todos que se juntaran. Él se puso a un lado mirando el techo, porque no se sintió en confianza como para pararse ahí delante. Pero Carlitos, que es más viejo que el tiempo, lo vio y le dijo.. – A ver papito, póngase aquí al lado de ella, no tenga miedo que no muerde!!! – .. él se paró a su lado sonriendo, le toco la nariz y le dijo, – Ahora ya no muerdes – y sonrió. Ella lo miro y sonrió con él y de pronto CLICK! FLASH! FLASH y otro CLICK!.. Discretamente se tomaron de la mano y salieron a la puerta… Es hora que te vayas, ya es tarde y no creo que podamos conversar… –  Siii ya voy! Que estoy en la puertaaaa!!!..-  Grito ella antes de despedirse con un sencillo beso en sus labios

Al sentir esos labios abrió los ojos y despertó en su cuarto, oscuro y desordenado, la radio prendida con una canción de poca importancia. Vio la hora, vio su teléfono sin señal y tomo un sorbo de agua antes de volverse a dormir

Días después logro hablar con ella, y quedaron para tomar un café. El acababa de llegar de su viaje en provincias que se demoró por derrumbes en la carretera, pero ya estaba en Lima, listo para sentarse con ella y conversar de eso que quería decirle por días, antes de su partida semanas atrás. Quería decirle eso que no había podido decirle porque… Porque no encontraba las palabras.

Se sentaron en una mesita junto a la puerta y le pregunto cómo había estado, se rieron, tomaron otro café y volvieron a reír, De pronto, ella saco unas fotos del cumpleaños de su abuelita y le dijo, – Mira ese no eres tú? Que hacías ahí? Si no te veo desde hace semanas?, No recuerdo haberte visto ahí, pero ahí estas!!!… tomándome de la mano!!!… –

Sorprendido, el café se le atoro en la garganta y se quemó los dedos con el cigarro. La mira a los ojos y le dijo que no sabía nada! Que esa noche estaba en un hotelito perdido entre las montañas, que no tenía teléfono para llamarla, pero que tuvo un sueño muy extraño cuando regreso de aquella cueva bajo la montaña y un poblador atento el invito una especie de té hecho con misteriosas hierbas de la zona.

Que haces ahí conmigo!!! –  Replico ella, –  si nunca estuviste ahí! Y tomándome de la mano!!! – … y el, temblando y mirándola a los ojos, le dijo, –  No sé, la verdad no sé, pero tus manos estaban muy suaves ese día y tus labios…. Tus labios….

 

El Aldo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: