Salte la navegación

Monthly Archives: junio 2011

 

 

 

Despertar es como volver a nacer,

Como abrir los ojos por primera vez y ver el mundo

Es verte a mi lado, como todas las mañanas,

Durmiendo, hermosa, única

Te veo y sonrió cuando la luz entra por la persiana

Y te alumbra y bostezas, y vuelves a dormir

Y me doy cuenta que te quiero

 

Despertar es como sentirse nuevo,

Como abrir los ojos y encontrarte haciendo el desayuno

Es verte sentada a mi lado sonriendo

Hablándome, hermosa, única

Te veo y sonrió cuando la luz cae en tus ojos

Y brillan como dos zafiros y vuelves a sonreír

Y te me doy cuenta que te quiero

 

Despertar es como verte llegar

Como levantar la mirada y decirme ya llegue!

Es verte entrar cansada, pero contenta

Abrazándome, hermosa, única

Te veo y te beso cuando cae la tarde

Y siento tus labios que he extrañado todo el día

Y me doy cuenta que te quiero

 

El Aldo

 

 

 

Anuncios

 

 

La vio ahí de nuevo, como aquella noche en que ella lo llevo por primera vez a ese bar a tomar el mejor pisco de maracuyá de la ciudad; sabía que ella no iba siempre ahí y esperaba tener la suerte de encontrarla. Y aquella noche la encontró, sentada en la barra, tomándose un pisco de maracuyá, que era su favorito. Se acercó despacio por atrás y le toco el hombro derecho y se movió rápidamente al lado izquierdo mientras ella volteaba a ver quién le pasaba la voy. Cuando reacciono, él le dijo. Hola! Como estas? Recuerdas en que nos quedamos hace años?…. se miraron y sonrieron, se tomaron de la mano y se abrazaron; Ella respondió… Aquí nos quedamos, justo aquí…. Entre mi abrazo y tus besos, besos de aquellos….

 

El Aldo

 

Afino la mirada para ver aquel par de tetas sin más reparo y con el mayor desparpajo del mundo. Era un  completo sinvergüenza sin escrúpulos en cualquier dimensión;  Se acercó muy valiente y con el pecho hinchado y su vasito de pisco sour y le sonrió. Vio esa piel blanca ahí parada con su jean azul, y casaca beige claro, y una bufanda negra, con sus medias de colores, con el aretito en la nariz bostezando, ojitos negros con lentes y pelo sobre los hombros, lacio y castaño oscuro. La miro a los ojos y sin decirle nada se quedó ahí parado delante de ella, sonrío e inclino la cabeza como quien dice algo. Ella lo miro de arriba abajo, sonrío al ver aquel gordito brilloso, mal trajeado y de pelo grasoso con corte de moda y paradito con gel, y sus lentes de marco negro, con la camisa oscura de rayas blancas.  Habla mamita, cómo es? Nos tomamos unos traguinchis y vemos que pasa? Me raptas y yo no digo nada, eh? Podemos hacer malabares en el trampolín? Habla que dices? Mira que un galanazo como yo, no se encuentra así nomás y el calor ufff no te imaginash.. Que dices, apura que hay cola…. No dijo más porque aquella mujer no estaba sola, la bufanda negra era del amigo que la acompañaba, grande como un troll y tan bruto como un orco rabioso cuando alguien se mete con ella. La tomo de la mano y con el codo le  pego tal golpe que lo único que se oyó fue un ouch chesuma…. Y los dientes del sujeto fueron a caer al piso como dados en la mesa del casino.

Se levanto y levanto sus dientecitos y mientras salía con la boca llena de sangre, volteo y sonrío, feliz, y adolorido, alegre y tan sinvergüenza como siempre… llámame cuando te canses de ese mastodonte, y nos comemos un pan con chicharrón bien rico, con su cebollita para ponernos malcriados…que dices?.. mira que hay cola pero tu tienes preferenchiaaaaa….ouch! plonk! brummppp!

 

El Aldo

 

 

Hoy te envié flores

De esas que hacen juego con tu vestido

De esas que yo no veo más que en fotos

De esas que no tienen aroma

Pero son hermosas,

Hermosas, casi como tu

Hoy te dije que te quiero

Como siempre, como todos los días

Como cada mañana, como cada tarde

Hoy mire por la ventana, el sol que se ocultaba

Como cuando te vas

Como cuando te espero

Hoy espere por tu sonrisa

Por esos besos, por esos labios

Como cuando te vi,

Como cuando me fui y nunca me fui

Hoy espere tu mirada

Como aquellas mañanas, como cuando me miraste

Hoy morí nuevamente

Y me levante tan solo

Como ese sol que se ahoga en el horizonte

Como el te quiero que no me dijiste

Como el cuervo al volar

Como la flor que viste, como la flor que vi morir

El Aldo

 

Objetos y medidas, cosas que pasan por mi cabeza  y no se van, figuras que van tomando forma, cuerpo y textura. Calles en blanco y negro. Números, letras, oraciones que no entiendo o que no quiero entender. Y si el pelo lo tengo blanco o azul, mírame como siempre porque mi corazón y mi alma no han cambiado de color, ni con el sol, no con el dolor. Teoremas y Postulados, a quien finalmente importa si los armónicos de una onda afectan la comunicación Si te canto una canción, que mi letra se pierda entre la arena, y si te leo un poema espero que te toque con el dedo la nariz y te haga sonreír, que más te puedo pedir? Dos tambores, tres platillos y un triángulo, suenan, y vuelven a sonar y a nadie le va a importar, solo a mí, solo a ti que lees mis postales y cuando escuchas el Tigerlilly, sabes que la 2da canción te la dedico a ti. El café está listo, quieres un poquito de azúcar? Yo así nomas, puro, cargado y en taza chiquita… te canto una canción o quieres una flor? del color que yo sé, del color que tú sabes, sin estrofas sin razón y te tallo largo del mismo color.

 

 

 

El Aldo

 

Soy esa sombra que camina a tu lado cuando no estoy,

Soy ese viento que toca tu cara cuando sopla,

Soy ese fantasma que te ve desde la ventana,

Soy esa voz que te susurra al oído,

Soy ese dolor,

Esa risa,

Esa alegría

Eso soy…. tan solo soy

Soy esa luz que lucha por alumbrarte,

Soy esa voz que se oye de lejos,

Soy esos ojos que están ciegos de no verte,

Soy ese grito que se ahoga con el barco que se hunde,

Soy la mano que quisiera mover los hilos,

Ese ruido,

Ese rasguño

Eso soy… tan solo soy

Soy el hombro donde lloras

Soy al que encuentras sin buscar

Soy esa hoja en blanco que llenas con tu sonrisa

Soy el que te espera al otro lado de la orilla

Soy al que le dices el Sol y te dice Luna

Esa estrella,

Ese ojo negro

Eso soy… tan solo soy

Soy el pan duro de ayer

Soy el que te llena de sonrisas cuando sonríes

Soy el que te habla en tus sueños

Soy el que corre en tus fantasías

Soy el que te besa en tus pesadillas

Ese demonio

Ese diablo,

Eso soy… tan solo soy

Soy el que te toma la mano no solo para cruzar la calle

Soy el que no se va cuando te vas

Soy el que te espera cuando te fuiste

Soy el que llega para verte llegar

Soy ese, el que te quiere

Ese extraño

Ese misterio

Eso soy… tan solo soy

Soy al que odias y amas

Soy la pared donde pintas

Soy ese grito desgarrado

Soy el que te oye, el que te escucha

Soy tu libro sin terminar

Esa página, ese párrafo

Donde descansan tus lentes

Y cierras los ojos y piensas si…

Eso soy.. tan solo soy

El Aldo

 

 

 

 

Caminaba sin pensar en nada, hasta que recibió una llamada si numero en el celular. – Oi, que esperas para venir? Vas a venir no? Es el cumpleaños de mi abuelita y te queremos acá, si tu sabes que ella a pesar de no acordarse mucho de ti, te quiere y eso que solo te ha visto en una foto! –

Así que paro el primer taxi que se le cruzo, – A ver me lleva al teatro Segura,… si a la vueltita nomas,.. la verdad no sé muy bien la dirección, pero hay un parque, un cine o un teatro creo… Jirón Ica será no?.. lo que Ud. diga señor, simplemente lléveme y le diré donde me bajo, del costo no se preocupe, pero no se malee

Cuando llego a su destino, estaba lloviendo,  no a cantaros, pero llovía, como en las películas. Bajo y busco por ella, ahí estaba, peinada, perfumada, con un saco largo y zapatos en punta como a él le gustaban. Se le hizo un nudo en la garganta, que le diré, que pensara si me ve así, sin la corbata! Despeinado!, podre tomar su mano en el camino?, me dará el tiempo para intentar besarla mientras caminamos?, me dejara besarla?.. Que dilema, – pensaba – , que contrariedad, todos estos papeles de la oficina que traje y ni una bolsita para meternos!, que hago, que hago!!!… Se saludaron como de costumbre, y caminaron hacia la casa, una quinta de aquellas con la entrada color marrón claro, despintada por el tiempo, luego subieron por las escaleras de peldaños de madera gastados, pero resistentes al tiempo; se abrió la puerta y entro, entraron y el piso rechino a cada paso, con cada mirada, con cada suspiro.

Se sentó en la cocina, al lado de la mesa redonda,  junto a los bocaditos; las demás tías caminaban de un lado al otro, – Que te sirvo mijo?- dijo una muy apurada, – un café por favor-  replico rápido mientras la tía gordita se escapaba diciendo cosas que no podía entender. Las demás tías cuchicheaban entre ellas mientras lo miraban y la miraban a ella.. – Si oees un buen partido, pero esta chica.. yo no se!- .. oyó decir a una de ellas, la que vestía de negro, luto impecable. Pero poco a poco empezaron a llegar los invitados y se fue arrimando, arrimando hasta llegar a la sala, que ya estaba llena, de primos que no conocía, gente que reía, vecinos chismosos, y botellas de cerveza

Saludo tímidamente a todos, con la mano levantada, diciendo un “hola” general mientras ella, lo presentaba como su amigo que trabaja con ella en la oficina en Miraflores. Se volvió a sentar, acepto otro café y se quedó callado mientras la veía que corría de un lado al otro, llevando vasitos, bocaditos. Se animó a ayudarla y le dijo que no, que él era el invitado pero si podía arrimar la mesa para que entren más sillas sería perfecto.

La noche paso tranquila, digamos tranquila, comieron, bebieron y el seguía a un lado, esperándola, esperando que se dé un tiempo para conversar lo inconversable, lo que no se debe conversar en momentos como ese y que el insistía en decir. En fin, no tuvo la oportunidad, pero él estaba atento a cualquier descuido para acercársele para llamarla, para decirle que…

Foto, Foto!!! –  Dijo alguien, el tío Carlitos, saco la cámara y ordeno a todos que se juntaran. Él se puso a un lado mirando el techo, porque no se sintió en confianza como para pararse ahí delante. Pero Carlitos, que es más viejo que el tiempo, lo vio y le dijo.. – A ver papito, póngase aquí al lado de ella, no tenga miedo que no muerde!!! – .. él se paró a su lado sonriendo, le toco la nariz y le dijo, – Ahora ya no muerdes – y sonrió. Ella lo miro y sonrió con él y de pronto CLICK! FLASH! FLASH y otro CLICK!.. Discretamente se tomaron de la mano y salieron a la puerta… Es hora que te vayas, ya es tarde y no creo que podamos conversar… –  Siii ya voy! Que estoy en la puertaaaa!!!..-  Grito ella antes de despedirse con un sencillo beso en sus labios

Al sentir esos labios abrió los ojos y despertó en su cuarto, oscuro y desordenado, la radio prendida con una canción de poca importancia. Vio la hora, vio su teléfono sin señal y tomo un sorbo de agua antes de volverse a dormir

Días después logro hablar con ella, y quedaron para tomar un café. El acababa de llegar de su viaje en provincias que se demoró por derrumbes en la carretera, pero ya estaba en Lima, listo para sentarse con ella y conversar de eso que quería decirle por días, antes de su partida semanas atrás. Quería decirle eso que no había podido decirle porque… Porque no encontraba las palabras.

Se sentaron en una mesita junto a la puerta y le pregunto cómo había estado, se rieron, tomaron otro café y volvieron a reír, De pronto, ella saco unas fotos del cumpleaños de su abuelita y le dijo, – Mira ese no eres tú? Que hacías ahí? Si no te veo desde hace semanas?, No recuerdo haberte visto ahí, pero ahí estas!!!… tomándome de la mano!!!… –

Sorprendido, el café se le atoro en la garganta y se quemó los dedos con el cigarro. La mira a los ojos y le dijo que no sabía nada! Que esa noche estaba en un hotelito perdido entre las montañas, que no tenía teléfono para llamarla, pero que tuvo un sueño muy extraño cuando regreso de aquella cueva bajo la montaña y un poblador atento el invito una especie de té hecho con misteriosas hierbas de la zona.

Que haces ahí conmigo!!! –  Replico ella, –  si nunca estuviste ahí! Y tomándome de la mano!!! – … y el, temblando y mirándola a los ojos, le dijo, –  No sé, la verdad no sé, pero tus manos estaban muy suaves ese día y tus labios…. Tus labios….

 

El Aldo

 

 

 

 

Una lagrima broto de aquellos ojos color café y mientras recorría su mejilla, los recuerdos se hacían cada vez mas cercanos. Se veía ahí de la mano de aquel que hoy se alejaba y podía sentir su olor, su calor, podía oír su voz diciendo al oído aquellas palabras que conquistaron su corazón, podía escuchar los susurros que endulzaban sus oídos y derretía su alma. Y uno a uno se fueron borrando, tornándose oscuros, grises y finalmente translucidos para luego desaparecer para siempre, dejándole tan solo una navaja que cruzaba su corazón sangrante. Y ahí se quedo sentadita, viendo las flores azules por la ventana, sin decir palabra alguna, sin recuerdos, sin memoria, sin vida y sin amor, porque cuando él se fue, se lo llevo todo, simplemente todo

 

El Aldo

 

– Que tienes ahí?

– Pues nada… nop, nada de nada…

– Hmm algo ocultas, me doy cuenta… no?

– A ver…

 

Y el estiro los brazos junto las manos y las froto mientras la miraba a los ojos, movía los dedos como jugando con plastilina invisible, moldeaba y volvía a moldear, le daba forma y de pronto un capullo imaginario y luego el tallo largo…

 

Es para ti – le dijo, mientras sonreia

Ohh es hermoso, me gusta mucho y el color es…

Espera, no tienes que decir el color, pues yo se de que color es… y es hermoso, como a ti te gustan

 

Ella cerro los ojos, disfruto aquella flor imaginaria,, esos pétalos de tulipán hermosos que tocaban su rostro delicadamente y ese aroma mágico invadía su corazón y sonrió, feliz, muy feliz… De pronto el sonido de los teléfonos sin contestar, el ruido de la calle, el clip clap de los teclados, las bocinas, gritos y anuncios.. A ver Sr. Sánchez, según el informe que tengo acá, para su préstamo tiene que traerme su documento de identidad, la declaración jurada, un examen medico y los derechos de propiedad de bla bla bla bla…

 

El Aldo

 

 

 

 

Puede que al apagar la luz aquel demonio que vive debajo de la cama regrese a contarle historias de condenas y condenados, historias infinitamente dolorosas, de castigos, de penas de fuego, de risas diabólicas, de venganzas de horrendos demonios, putrefactas criaturas, vómitos malignas, enfermizos duendes, ladrones de almas, esperpénticos esqueletos y llamas eternas. Historias que harían palidecer a Lovecraft y tan horrendas que ningún grupo de death metal se animaría a cantarlas.

Pero no eran las historias lo que la aterraban, ni el fétido aliento, vomito de Lucifer, ni sus cinco ojos inyectados, ni la pus que el recorre la cara como ríos de lava pestilentes, ni sus garras con rastros de sangre y entrañas o sus pisadas que dejaban marcas de azufre en el piso. Si no lo que mas le aterrorizaba era la forma plana y sin emoción con que narraba sus historias, esa voz de pajarito pio pio que no se porque termino en aquel mastodonte peludo, esa risita de niña caprichosa  con que enfatizaba su mugriento humor o sus por demás amanerados suspiros delirantes bocanadas de aire pestilente con que empezaba antes de contar sus historias.

No, no pues no!… no apagare la luz. Que se joda el engendro bastardo, eructo de Belcebú, nacido de entrañas podridas y escupitajos de borrachos tísicos, no, no pues, no! No apagare la luz!!!

Y mientras tarareaba una cancioncita de Slayer se puso a colorear su librito de Dora y la mazamorra esa que tiene por mochila, que a sus cinco añitos, su mami le regalo para su cumpleaños.

El Aldo