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Monthly Archives: mayo 2011

Mientras escribía otra cosa

Mientras pensaba en lo cansado que me siento

Mientras oía mi silencio

Apareciste tú, con la capa del olvido,

Con esa mirada triste, con ese andar penoso

Con ese dolor interminable que te niegas a dejar caer

Mientras te miraba, mientras te oía

Mientras sentía en mis venas tu distancia

Recordé tus palabras aquel día, en esa sonrisa

En esos labios, en esos, en esos instantes en que

Por el tiempo que dura una estrella fugaz al pasar

Fuimos felices sin importarnos porque me tomaste la mano

O porque la Luna se parece a ti.

Mientras pensaba en otras cosas,

Mientras seguía el curso del rio

Mientras conversaba con los cuervos

Apareciste tú y te quedaste sentada a mi lado

Y tomaste mi mano

Sin decirme nada

Después no se…

El Aldo

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Es bonito verte reír, pero es mejor hacerte reír

Es bonito cuando me oyes, pero es mejor oírte

Es bonito caminar, pero es mejor cuando me dejas caminar contigo

Es bonito tomarte de la mano, pero se siente más bonito cuando tu tomas la mía

Es bonito saber que te quiero, pero es más bonito cuando me lo dices

Es bonito sentirse extrañado, pero es mejor estar a tu lado

Es bonito saber que tenemos una canción, pero es mejor cantarla juntos

Es bonito verte en nuestras fotos, en tus fotos, pero mejor salir contigo en ellas

Es bonito saber que habrá un día, pero es mejor tener nuestro día

Es bonito tu silencio, pero más el nuestro

Es bonito el cielo azul, pero tus ojos, tus ojos son más bonitos

Es bonito escribir tonterías como esta, pero se siente mejor cuando las lees

Y sonríes, y me dices, y me miras a los ojos y te vuelves a reír

Quizá algún día me vaya, tal vez, y será bonito sentirse recordado, si me recuerdas,

Es bonito, sabes, es bonito…. estúpidamente bonito

 

 

 

El Aldo

 

Cierro mis ojos y pienso que tu estas ahí.

Te siento y te abrazo y sonrío al amarte en mis sueños.

Y como el viento que pasa sueva, así de suave tu presencia

imaginaria se va y con pena regreso a la realidad de mi escritorio

frio y con las hojas en blanco

sin saber que escribir….

.

.

EL Aldo

Ella caminaba tranquila, con su mochila llena de ideas propias y ajenas, pensando en que llegaría a tiempo para que antes de clase, tomarse un café mientras hojeaba el libro por tercera vez.

De pronto al doblar la esquina, en medio de esa calle transitada algo la detuvo, una voz rabiosa e inmisericorde.

Alto mierda! y dame todo lo que tengas, todo lo de valor o  te kemo en una… Se quedo paralizada, muerta de miedo, congelada, no habían ideas o respuestas correctas y en medio de aquel silencio, levanto la mirada y sobre los lentes miro un cañón frío y amenazador y detrás el rostro de su amo, desfigurado por el odio, los excesos y la necesidad.

Ke miras mierda, no me oistes? O kieres ser la primera del dia? Ke crees puta mare… ke tengo todo el dia?… y sin decir nada mas le pego el cañón en la cabeza.. Dame tu mochila, tu cartera carajo… pero por favor – dijo ella con su voz quebrada – Ke? Acaso he dicho ke hables? Acaso tengo cara de hermanita de la caridad para hacerte favores? Mierrrrda! Ke no entiendes?… pero no dispare, por favor, acá esta todo – replico ella nuevamente con su voz quebrada – no tienes que decir mas… y sus ojo se llenaron de lagrimas y esos ojos llenos de rabia y odio la miraron tan profundo que le marchitaron el alma

Ahh.. carajo, ‘ta bonito el celular con su mierda esa de figurita.. ke mono… y se rió.. cojudecez de mujeres – murmuro –  mientras ella sollozaba temerosa. El con el botín en mano, tomo la pistola por el cañón y de un golpe con la cacha en la cara la dejo inconsciente. Un hilo de sangre seguido por sus lentes recorrieron el aire mientras su cuerpo indefenso se desplomaba sobre la vereda llena de orines y puchos sin terminar. Ahí quedo ella, tirada entre lágrimas  y sangre, en silencio en medio de esa calle tan transitada, tan llena de gente indolente y anónima que moría de miedo y que en el fondo pensaba… “suerte que no me toco a mi…”

El Aldo

Esa espuma blanca que viene y va, que toca las rocas que moja mis pies, que refresca mi alma, que enfrías mi cuerpo y me haces reír… esa espuma blanca seguida del manto azul sabio y eterno, testigo silente de miles de secretos y misterios… volveré a verte mar a mi regreso de tierras perdidas, algún día y te contare aventuras lejanas  y te reirar de mi… mar eterno, mar temible… simplemente mar…

El Aldo

Caminaba por aquella vereda, como todos los días, luego de un día pesado en el colegio, tareas, mas tareas, el recreo un desastre porque no sabía jugar fulbito y nunca le gusto ser arquero, estudiar, nada de vagar. Iba de regreso apurado, para escuchar en casa la radio, para escuchar a su heroína, Patty Plant, que ponía la música que más le gustaba, y sino, volvería a escuchar el Blizzard of Ozz, el Vol4 o el Ready ‘n’ Willing por enésima vez, no le importaba, igual los disfrutaba…

Ya cerca de su casa, se aparece el manganzón de la cuadra, a hablarle no se que cosas, que esto que lo otro, que pareces un no se que, que no eres un no se cuantos, y empezó a rodearlo con la bicicleta, cual barracuda, cual tiburón lo hace con su presa, – Este lorna es mío – pensó, mientras pedaleaba despacio… Oe gordito, van pa’ ca, oe gordito, que te crees?… ven acá con tu papa hahahaha…. Oe tu hermana es una… Y de pronto se volteo como un demonio desencadenado, y sin decirle palabra alguna, sin pensarlo dos veces, sin ningún remordimiento o conciencia de las consecuencias, lo levanto en peso con todo y bicicleta y lo lanzo o mejor dicho, lo empotro contra los matorrales llenos de espinas, y no contento con eso, le metió un patadon en la cleta que le rompió el pedal contra en el pecho.

Lo miro desde arriba con los ojos inyectados, como nunca, con los ojos llenos de rabia y sin decir nada, sonriendo como quien dice, este gordito te va a sacar la mierda la próxima vez que te metas con él y se fue, perdiéndose en el parque, apurado porque llegaría tarde a escuchar a Patty Plant y tenía un montón de tareas que hacer. El matoncito, levanto la mano y dijo mientras se reía y las lágrimas le brotaban como pileta,… No me dolió jojolete (conchesuu el pedal ouch)… no me dolio lero-lero (miércoles me faltan más de un par de dientes)… ven pa’ enseñarte como se pega (ouch me sangra la nariz carajo)…ouch las espinas!!!!.. ahhhhh

Y hasta donde recuerdo, nunca, nunca más se metieron con él, y nunca más llego tarde a escuchar su programa de radio ni sus repetidos discos y como siempre, dejo la tarea para más tarde.

El Aldo

Caminaron sin rumbo como era su costumbre, sin razón ni motivo, sin aminos de llegar a ningún lugar, sin ganas de terminar esa conversación infinita, sin intensión de despedirse o dejar que el tráfico se les interponga. Así que se tomaron de la mano y volaron entre las nubes, viendo las estrellas persiguiendo a la luna, recortando la lluvia de verano y pintando en ese atardecer una sonrisa en el viento, corrieron por aquella playa de sueños viendo el lago cual mar. Inmenso, interminable, azul, muy azul y se perdieron entre la nieva de la tarde. Felices sin importarles nada, se besaron una y mil veces mas allá de los sueños, mas allá de la imaginación sin importarles los naipes bajo las mangas o los conejos escondidos en tontos sombreros, no parches de colores en las rodillas o las medias rayadas en el cordel y descansaron bajo un arbol cualquiera al lado de la pista

El Aldo

Tenía las esperanzas de volverlos a ver, de abrazarlos y decirles adiós, nos vemos pronto. Y ahí sentado en el café del segundo piso miro las entradas, cada grupito de personas, cada mirada, hurgo entre la multitud por ellos, pero la hora se acercaba, y tomo el teléfono y envió un mensaje con un Hey! Acá estoy, esperándolos. Minutos un sobrecito apareció, leyó el mensaje, buen viaje, abrazos, avisa cuando llegues y el corazón se le partió. Se despidió de mama y papa y partió hacia su casa con un hueco en el alma pero con la conciencia tranquila sintiendo que no hay excusas, ni disculpas posibles,  prendió su maquinita de música y escucho a sus amigos cantarle esa canción y antes de partir se volteo, hizo una venia y dijo “La aventura continua… “ y se perdió entre la multitud.

El Aldo

 

..Y con su avion a propulsion a chorro, volo hasta la estratosfera para rescatar a Ignacia de los marcianos. Ignacia atrapada pedia auxilio y el llego con su rayo laser y su escudo de fuerza.

Atras vellacos! dijo antes de caer al vacio…Y mientras caian, Ignacia le tomo la mano y le dijo sabia que vendrias, se miraron y sonrieron juntos de la mano hasta la eternidad, porque las caidas en el espacio son infinitas

El Aldo